Al momento de crear este blog, no estaba muy convencido de hacerlo. Generalmente, este medio es utilizado por muchísima gente para contar sus experiencias en primera persona, y no era la idea que tenía para un espacio al que yo le diera cierta forma. Por supuesto, no tengo objeción alguna ante el testimonio; sencillamente, no quería hacer lo mismo. Asimismo, al pensar el nombre de este espacio, no recurrí a lo fácilmente memorizable o al título ocurrente; solemos recordar mejor títulos como "El Defecto Mariposa"; uno sonríe y recuerda la ocurrencia.
Mi propuesta tampoco es ser críptico: El peritaje médico y una libra de avellanas es un capítulo de un libro magníficamente escrito, Los hermanos Karamazov, de Fiodor Dostoyevski. Muchas veces depositan en nuestras manos una libra de avellanas, pero eso no garantiza, en contraposición a este libro, que el que deposita presencie alguna vez nuestro juicio...
En conclusión, y sin extenderme demasiado, mi idea es exponer un poco la ficción que pueda ser parida por mi imaginación. No me cierro, no obstante, a la crítica personal, a lo anecdótico y a lo delirante que pueda ocurrir en el camino.
Espero que quienes visiten este espacio no sientan que perdieron valiosos minutos.
Bienvenidos.
